Si, así de tajante, ya se terminó el viaje. Ya estamos en casina, en parte ya había ganas de volver, como os habreis podido imaginar por el ritmo que hemos llevado, estamos bastante agotados, exaustos podría decir. En números fueron, 1855 millas de carretera (1834 en la camper y las otras 21 en un hunday que alquilamos en el aeropuerto), 7 aviones (dos 340, un 767, dos 320, un CRJ y un 737) en los que recorrimos unas 11850 millas, 1200 kilómetros en bici, 78 millas en tren 54 millas en bus y unas 2 millas en barco.
Los últimos días los pasamos en Rhode Island en la casa de los padres de Christine, fué un dia y medio de relax donde nos pegamos el gustazo de darnos una vuelta en su barco, un pepino de 620cv de potencia que cuando aceleras se pone pico arriba como en las pelis.
Pero lo mejor estaba por llegar: El sábado a eso de las 4 nos plantamos en el aeropuerto con la esperanza de encontrarnos con un avión vacio y así poder agenciarnos una fila de asientos y venir durmiendo como a la ida, pero no, cuándo pregunto y me diche que va lleno me imaginé un viaje como el de Boston a San Francisco o la vuelta de Boston a España las navidades pasadas, que tormento. ¡Pero no! gracias a lo que Luis define como el hambre en África, nos dieron un asiento en primera clase. Si, volvimos en uno de esos sillones que se hacen cama, con una pantalla táctil por persona con más de 20 pelis para ver, juegos, menú de restaurante de lujo y unas azafatas a las que mareamos cuanto pudimos. Ahora ya sabemos por qué la gente paga 2000 euros por viajar ahí. Pero no todo fué positivo, el intentar amortizar la Buissines class, nos costó el sueño, no dormimos un segundo, ¡Dios, que corto se me hizo el viaje!
Os citamos para nuetra próxima aventura, gracias por leernos.
Pablo.
4 comments:
Absolutamente la leche, el viaje y la siempre conocida por todos ENORME POTRA DE PABLO!!!!!! que alguien me explique que demonios es esto del hambre en africa....
En fin, a ver si nos vemos cuando hayas recuperado el reloj europeo.
Na, muy sencillo que Luis tien la teoría de que cada uno de mis golpes de suerte son fruto de la mala suerte en un pobre muerto de hambre en África. Espero que eso no sea cierto porque lo del business class hubiese costai al probe un riñón o un ojo como poco. ;-)
Asesiiiinoooo
Asesiiiinoooo
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