¿Alguna vez os conté que le tengo manía a Iberia? pues ahora ya no se trata de manía, ahora creo que pensar que toman el pelo a los clientes está más que justificado. Desde el 8 de mayo transportar una bici en el avión cuesta 150 euros por trayecto sin importar el destino. Pero lo mejor no es eso, lo mejor resulta que da igual cuándo te hayas sacado el billete, si lo sacaste antes de esa fecha, pues te jodes y pagas. Eso es lo que nos pasó a nosotros. Nos sacamos el billetes porque eran los más baratos y al final 150 por bici y trayecto que suman 600€, más de lo que nos cuesta el alquiler de la autocaravana para todo el viaje.
¿El resto del viaje? larguísimo, desde que pillamos el avión hasta que nos bajamos en San Francisco pasaron 24h. Decir que al menos de Madrid a Boston el avión iba casi vació (que se joda Iberia) y nos agenciamos una fila de 4 asientos para cada uno a modo de cama...
Lo que fue muy divertido fue facturar los equipajes en Boston. Más o menos hicimos lo mismo que en Asturias, facturar solo las bolsas de las bicis, el resto, llevarlo como equipaje de mano. Todo muy bien hasta llegar al scaner: De repente, empezamos a ver que los de seguridad se empiezan a poner nerviosos justo cuando pasaban nuestras maletas, luego nos sacan las maletas de la cinta y preguntan por los propietarios de una, luego de otra y luego de la última. No os imagianis la cara que se les quedó cuándo descubrieron que las tres bolsas que querían abrir eran de los mismos. El caso es que nos llevaron a un rincón y empiezan a abrir las bolsas de Dani. Yo cuando empezaron a sacar herramientas coma para desmontar un avión tuve mis dudas de llegar a San Francisco esa noche. Como sería la cosa que a mi, ni me abrieron la maleta, directamente me dieron las cosas que sacaron de las de Dani me dijeron que las metiese en la mia y volviese al mostrador de facturación a facturar la maleta. Que gente más maja, nos dejaron pasar y encima con todo lo que llevábamos.
Pero, y aquí llegó lo peor, el vuelo de Boston a San Francisco fue criminal: un airbus 320 (para los profanos, un avión de los de ir de Asturias a Madrid) hasta arriba, 6 horas de viaje después de las 18 que ya traíamos encimas. Pero esto no fué lo peor ¿sabéis lo que tenían de comer?.Su menú eran bolsas de patatas fritas y snacks varios. ¡no tenían comida! ni gratis ni pagando. Eso si, una pantalla en cada asiento con 40 canales de televisión gratis y barra libre de refrescos y bolsitas de porquería de esa. Hubo un par de momentos en que pensé que no llegaba vivo a San Francisco.
Pero bueno, la cosa es que estamos en San Francisco, nosotros y el equipaje, así que... ¡estamos en California!
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